Esta entrada pretende instaurar las bases de la plataforma cívica bautizada, por obra y gracia de Petita, como la Plataforma Antídoto a raíz de unos funestos acontecimientos acaecidos la noche de ayer.
Todo empezó anoche, a eso de las 12 de la noche, cuando dos grupos de jóvenes aburridos , ociosos y con un aspecto un tanto reprobable a ojos de algunos —el que habitualmente llevamos, para qué nos vamos a engañar— se unieron en la plaza de la Muralla para debatir a dónde les encaminarían sus pasos. Uno de ellos —yo, maldita la hora— recordó haber recibido un mail del Veneno donde se anunciaba una sesión de pinchadiscos rockera, por lo que a falta de mejores alternativas decidimos pasarnos a pegar un vistazo a la música y el ambiente. Después de un agradable paseíllo, llegamos los 10 que éramos al susodicho lugar y nos ubicamos en el fondo del local, donde teníamos bastante espacio para estar y nos dedicamos a hacer un poco el imbécil —de nuevo lo normal— durante el espacio de unos 15 minutos. Pero, oh astuto lector, ¿piensas que pudimos seguir haciendo el imbécil tranquilamente?
La respuesta, lógicamente, es que no, porque si no fuera así ¿qué gracia iba a a tener esto? Pues bien, en estas se nos acerca una de las personas que trabajan allí —no sé si como contratado o como jefe— y con toda la sutileza del mundo nos anuncia:
- “Aquí o consumís o para escuchar música os vais a vuestra puta casa” (entiendo que decir siquiera buenas noches supone un esfuerzo desmesurado)
Como era de esperar, la cara de pasmo que se nos quedó era de cuadro, pero decidimos —a pesar de la oposición de un sector algo más radical que prefería quedarse a tocar un rato las pelotas— retirarnos a algún lugar menos hostil; para que nuestra determinación no se mellara, otro de los trabajadores del local nos dijo mientras salíamos:
—Venga, fuera, que aquí sobráis (esta no lleva comillas porque no es literal, pero el sentido era este)
Por supuesto, después de semejante demostración de modales, el hombre que había venido a saludarnos tan cordialmente primero nos acompañó hasta la salida —para que no nos perdiéramos, según creo— y nos obsequió con sus exquisitos modales, donde muy elegantemente nos señaló que ni nos quería ver dentro de su local ni tampoco en su entrada (“Venga, va, idos de aquí a la puta calle”). Después de tan donairoso trato, Miguel se enzarzó en una pequeña batalla dialéctica con este señor, señalándole que quizá esa no fuera la manera más adecuada de tratar a sus [potenciales] clientes, hecho que no pareció importarle mucho.
Tal y como era nuestra intención, nos marchamos hacia un lugar menos hostil donde no nos echaran a patadas y, para apaciguar nuestros ánimos, nos hicimos unas cuantas cervezas. Se sugirieron y debatieron bastantes ideas, algunas más descabelladas que otras, pero todos nos mostramos de acuerdo en fundar la plataforma Antídoto, para protegernos del Veneno que hay en algunos lugares... y en la lengua de algunas personas —ahora entiendo el nombre del sitio!—. Todos entendemos que esta gente dirige —o, al menos, lo intenta— un negocio donde lo que siempre prima son los beneficios; si nos hubieran indicado este hecho de una manera más cortés es muy probable que hubiéramos consumido algo, pues ya llevábamos un rato y lo cierto es que se estaba bien allí: tengo la impresión de que pagamos el pato por alguna otra cosa que pasó antes —o eso o iban pasadísimos—. Sin embargo, al rebajarse a semejante nivel lo único que han conseguido es que rechacemos y despreciemos absolutamente volver a entrar a este lugar: este es, en verdad, el único propósito de la Plataforma Antídoto.
¡Como si estuviéramos para ir tachando garitos en Castellón!
PD: Para redondear la noche, a Iván y a mí algún gracioso tuvo a bien arrojarnos un huevo. Afortunadamente, su puntería estuvo a la altura de su inteligencia.
No puede ser, ¿¿¿un huevo???
ResponElimina¿Sólo hay maldad en el corazón de los hombres?
Vote SÍ a la PLATAFORMA ANTÍDOTO
XDDDDDDDD
Hombre, igual os vieron algo famélicos y os quisieron dar algo de comer xD
ResponEliminaPero si, para que traten asi a la gente, para que volver.(yuju!).
miau!!
Maleïts siguen!
ResponEliminaPer a consolar-nos un poc, debeu saber que mentre Armando, Miguel, Elena, Jorge i jo tornavem a casa vam trobar a uns que parlaven per el movil i deien que anaven al Veneno. Jorge els va explicar la historia i pareix que van decidir no anar, cosa que ens va produir una gran satisfacció!
Iñaki
Em sembla lamentable. Un lloc com el Veneno no deuria permetre que un gerent tractara així als seus [potencials] clients. Als pubs sempre hi ha gent que en un determinat moment no vol consumir, però normalment no diuen res, o bé se t'apropen i et demanen amablement que consumixques, amb una excusa més o menys convincent però normalment amb una educació, si més no, comprensible i, a la volta, esperable. Si un professional, ja siga un dependent, un guàrdia civil, un músic o un taxista o el que siga, té un mal dia, el client no té per què veure's afectat. Perquè això, a la llarga, li afectarà negativament al negoci. Vosaltres ahir n'ereu 10, però és que al dir-nos-ho almenys a altres 10 que els ho podem dir a 10 més (i tots érem clients potencials, quan no habituals, del Veneno), ja hi ha un grup de gent prou important que possiblement començarà a replantejar-se anar a aquest lloc.
ResponEliminaDe tota manera, jo pense que la solució òptima haguera sigut demanar la fulla de reclamacions (si n'hi ha).
Si un local vol assegurar-se que tothom qui entra consumeix, que posen una entrada amb consumició com a condició per a entrar. Però adreçar-se als clients utilitzant aquest to i aquestes paraules no és el millor camí per a assegurar-se fer bona caixa.
Menuda mierda, hay una etiqueta que pone TETAS... y no he visto que salga ninguna!
ResponElimina(o es que no he entendido la anecdota...)
Vos done tota la raó... no es pot anar tractant aixina als pocs clients que van quedant en Castelló. Home, jo entenc que si sou 10 persones dins del local liant-la molt (com d'habitud soleu/m) fer, es llògic que ALGUN dels deu demanare algo en els primers 15 minuts. No obstant aixó no justifique per a res tamaña vulgaridad en sus palabras.
ResponEliminaDe totes formes, si ere el primer o el segon cap de setmana i ja van aixina de pujaets... mal, mal.
Punt dos: Quique, hay mas tetas escondidas por el blog... Hazte con todas!!!
Mamelles....a on??....jo soles veia ous caent....era l'apocalipsis d'alguna granja
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